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Herencia
Un comportamiento es el resultado de la combinación de la genética y
del entorno de hábitat. No hay una evidencia directa que indique que
la genética no interviene en la integración de una conducta. El
desarrollo de estereotipias parece estar ligado al temperamento. Los
animales considerados particularmente sensibles y activos son
propensos a presentarlas. Por eso observamos más estereotipias en
caballos de sangre caliente, como el árabe o el thoroughbred, que en
animales pesados o de sangre fría. Aun así, este hecho podría no
centrarse en la raza del animal, ya que normalmente, los animales de
sangre caliente se encuentran estabulados en condiciones que
facilitan el desarrollo de estereotipias. Por otro lado, un caballo
predispuesto genéticamente a presentar estereotipias, no las
presentará si lo mantenemos en un entorno adecuado. Los factores
físicos y sociales se superponen al genético a la hora de
desarrollar estereotipias.
Aprendizaje
A veces, las estereotipias son aprendidas por
imitación de otros caballos. Está claro que un potro puede
desarrollar una observando como su madre la realiza. Aun así, un
caballo no aprenderá a realizar una estereotipia por imitación si no
tiene una predisposición, ya sea genética o ambiental.
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