|
Pinceladas sobre la
responsabilidad del jinete en equitación ofrecidas por Francisco
Cancella Abreu durante la mesa coloquio.
¿Cuál es la responsabilidad del jinete? Es estar bien
puesto encima del caballo como punto uno, sin el cual no puede
pretender controlar el caballo si es un potro. Primero que todo
tiene colocarse bien en línea, vertical, las caderas... Hay una
regla muy clara para eso y todo el mundo lo sabe. Desde lejos se ve
si alguien esta puesto o no está puesto a caballo. A partir de
ahí se puede empezar a ayudar al caballo a llevar mejor a ese jinete
que ya no es un bloque, un roca,... que va encima y si alguien que
tiene músculos y huesos. Hay por tanto que poner atención en
tres puntos fundamentales: 1º.- La responsabilidad del jinete es dar la cantidad exacta de movimiento al caballo,
controlar el ritmo del caballo. Si eso no está conseguido todo lo
demás es imposible de controlar. Si no se es capaz de regular y dar
trancos iguales siempre bien sea al paso, al trote o al galope, a
partir de ahí todo lo demás no es gobernable. 2º.- Después de
conseguir eso ser capaz de poner
la nariz del caballo en donde me hace falta. Sensibilidad, soltura.... Poner al caballo en un
contexto mental fundamental y que es: ¿A dónde voy? ¿Voy en una
línea recta, voy en un circulo... y en que círculo y de que medida?.
El caballo solo entiende un determinado tipo de geometría: la
perfecta. Todo lo que no sea perfecto hace ir al caballo confundido,
porque ahora tiene 20 metros aquí, pero allí ya tiene 12... y eso
para el caballo es terrible. Hay que dibujar bien, cuando se pasa
bien en el sitio que se quiere pasar el caballo automáticamente se
mejora. No hace falta nada más. 3º.- Sobre todo el
jinete tiene que respetar la
misión de su mano que es la de
recibir toda la información que el cuerpo del caballo le da. Si está
bien el caballo está suave en la mano, si está mal está duro, está
colgándose... o algo va a pasar contra la mano. Pero no es la mano
la que tiene que tiene que corregir la boca del caballo, es la mano
la que tiene que escuchar lo que recibe y pasar esa información al
cuerpo del caballo a través de una transición, de una parada... lo
que haga falta para volver a ayudar al caballo a poner su cuerpo en
orden. Esto cuando mejor se haga más rápido está hecho y el caballo
mejor lo entiende y después va hacia delante. Eso va con la
experiencia del jinete. La mano puede servir para tirar de la cabeza
del caballo contra el cuerpo del caballo ¡Claro que puede! ¿Esto lo
vemos cada día!. Pero, ¿A donde va ese caballo? ¿Para que va a
servir en un futuro si le van a acortar sus posibilidades?
El caballo tiene que estar redondo, lejos y con capacidad
de pasar atrás el peso siempre que esté en dificultades.
Hay que enseñarle a recuperarse cuando se cae adelante. Hay que
enseñarle a volver al paso, hay que enseñarle a acortar un
tranco, hay que enseñar a reunir el galope. Se ve perfectamente: el
caballo que sabe sentarse si hace una pirueta y pierde un poco el
equilibrio lo sentamos y ya está de nuevo listo para seguir, si no
sabe acortar ese tranco tendrá que hacer una transición a trote,..
etc. Ese tipo de aproximación creo que es lo más
lógico y lo que funciona y así lo entiende todo el mundo y no vamos
a perder el tiempo con otro tipo de equitación que no le sirva al
caballo. La equitación está hecha para servir al caballo, es el
caballo quien manda en la equitación. Esta es la idea maestra:
"servir al caballo".
|
|